Carril, O Loxe Mareiro

 

2014.09.17 O Loxe Mareiro - 22Con lo sencillo que es iniciar un post con una referencia a los carriles cuando hablamos de Carril, lo mismo que ocurre con cientos de sitios en toda España donde el toponímico nos remite a algún momento, lugar, acción, cosa, etc, graciosa, ocurrente, recurrente, en fin hay mil maneras de, que alguien con un poco de inventiva, junte cuatro palabras para calentar el ambiente antes de llegar a los platos que así, en frio, entran muy forzados y, siempre, es mejor conseguir una temperatura ambiente adecuada al momento y lugar del que hablamos.

Nos situamos: estamos en Carril, con mayúscula, Santiago de Carril, hoy parroquia del pontevedrés municipio de Vilagarcía de Arousa, anteriormente perteneciente a la provincia de Vigo (1820-1823), enfrentada con una pequeña lengua de agua a la isla de Cortegada, una de las integrantes del Parque Nacional das Illas Atlánticas de Galicia, cuando menos en las horas de las bajamares que no coincidieron con nuestra visita y al decir de los habitantes de hoy en día, la isla del laurel y actualmente en los medios de comunicación por mor de sus almejas, de Carril, y por la labor, obra y gracia de Abastos 2.0, que se trajeron hasta este fondo de la ría de Arousa, su nueva apuesta gastronómica, O Loxe Mareiro.
En realidad hace un par de años de la existencia de este local con un concepto de la cocina gallega de proximidad llevado a un absoluto extremismo por Iago y Marcos, como digo artífices del boom de Abastos 2.0 en la cercana Santiago con dos locales en plena efervescencia y donde no es fácil conseguir una mesa si no eres un poco previsor.

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Esférico de oliva con aceite gallego Eidos de Iria. Para mojar con pan

Esférico de oliva con aceite gallego Eidos de Iria. Para mojar con pan

La apuesta de la cocina de aquí mismo es elemental en zonas como esta, donde el producto sobresaliente desborda los límites de la naturaleza para saltar directamente de su hábitat natural al plato del comensal sin tiempo muerto para pasar por la cocina, aunque esta sea la de O Loxe Mareiro, donde, por cierto, el día de nuestra visita, el jefe de cocina estaba de cumpleaños. Que lo sepáis. 17 de septiembre.
Así, en su presentación por el jefe de sala, nos salpica la coletilla de su mínimo trabajo, además de la presentación y emplatado, mientras yo, gracioso de mí, pensaba, casi monto yo un localcito como este ya que solo hay que cruzar la acera del paseo (tres metros), meter el cucharón en el agua y lo que salga se lo salpico en el plato al comensal y punto pelota, que decía Mª Jesús. Después le cobro y otro comensal para el sitio.
Con esta idea nos centramos en el menú importante y definitivo de la carta de O Loxe Mareiro, 17 platos que se dice pronto, más grandes, más pequeños, innovadores, muy innovadores, clásicos, de todo un poco, la cuestión es que la persona que va a pagar la comida, salga contenta y vuelva mañana, o mejor que avise antes de venir porqué el restaurante cierra sus puertas con el final del verano y volverá a abrirlas el próximo verano de 2015, excepto si os juntáis al menos 8 comensales para que abra especialmente para ti. Ya me está pareciendo demasiado tener que cruzar el paseo 17 veces para meter 17 veces el cucharón en el mar, para cobrarle al cliente 50 euros. Mejor voy a esperar otra idea gloriosa para poner en marcha el restaurante. Esta de los Abastados no me parece demasiado brillante, la verdad. Creo que no son muy listos los rapaces, que se dice en Galicia.

Salmonete

Salmonete

Con el plato, rico y bonito

Con el plato, rico y bonito

El percebe espumado

El percebe espumado

La empanada de O Loxe Mareiro

La empanada de O Loxe Mareiro

Lo de tierra adentro, con el huevo a 63 grados

Lo de tierra adentro, con el huevo a 63 grados

Ahora en serio, la degustación de este menú se puede hacer en la mesa de la cocina, delante del cocinero y al ritmo de la cocina, pero la espera por un tardío comensal nos hizo decantarnos por el comedor clásico para no entorpecer el trabajo de nadie. Queda para otra visita el paso por la cocina. Seguro.

Y mientras esperábamos a D. Llego Tarde, los presentes nos tomamos un suave gin tonic gallego de Nordés y un vermut blanco de Nordesía, para que todo quedara en casa. Tanto uno como otro merecedores de tan distinguidas mesas.

Cuando la 4ª pata de la mesa dignose, comenzamos sin más dilación, con la selección de las bebidas para la comida que fue Estrella de Galicia a presión y 1906 en botella. Cosas de los días laborables y la ausencia de un verdadero apasionado vinicolo en la mesa

Y en este punto damos paso a la verdadera esencia de O Loxe Mareiro, cocina de calidad, con inventiva y poco intrusismo de los fogones, aunque enseguida nos damos cuenta de que el trabajo, discreto y elegante está en nuestro plato, comenzando por el esférico de oliva con el aceite ourensano empapando el pan propio de O Loxe.

El siguiente paso ya nos introduce en el menú sin más dilaciones del que cada uno destaca lo que le parece más apetecible y yo me centro en el percebe con su espuma, la empanada al modo de O Loxe y el bonito de Burela sobre sandía. Es, sencillamente una elección por resaltar algo ya que la sorpresa fue, por ejemplo, las almejas de Carril al modo tradicional, a la marinera, en bandeja para los cuatro comensales. Como en cualquier local gallego que se precie pero en bien, no sé si me explico.

Resumiendo y con la intención de no cansar a nadie, que tampoco estamos estudiando para un examen de zoología, rematamos la faena con unos postres, sencillos y espectaculares, la salsa de melocotones me encantó, si me lo hubieran puesto al comienzo de los 17 platos hubiera pasado el pan por el plato, tan solo por aquello de dejarlo limpio, no se vaya a atascar el friegaplatos.

Un rico café y las vistas del mar a nuestros pies fue el remate perfecto para una comida laboral, no sé si muy productiva pero sí que muy rica.

Por eso fuimos hasta Carril, además de para contemplar las antiguas posesiones de la provincia de Vigo, que el sur siempre tira a terrateniente, al menos en Andalucía y Extremadura, ¿no? Y esas cosas, quieras o no, se pegan, y mucho.

Os lo repito siempre, sed buenos ahí afuera, con todo lo que se mueva y ya que estáis, también con las piedras, Pobriñas ellas.

Loxe Mareiro. Aduana, 56. Carril, Vilagarcia de Arousa (Pontevedra). Tlf 986 510 667

Una última visita, antes del previsto cierre invernal me confirma, ya sobre el pitido final que este invierno hay cambios con la puesta en marcha de la mesa de la cocina durante todo el invierno, desapareciendo el comedor de forma provisional para crear un espacio de relax y catadura de espirituosos y demás lindezas por el estilo. Para ampliar la información y saber exactamente sus actividades, acercaros hasta su pagina: http://www.abastosdouspuntocero.es/contenido.php?s=12&su=21 y tendreis cumplida información hasta el lejano final del verano 2015, allá por finales de septiembre

Japón, peruano y gallego

Japonés, peruano y gallego

Si, solo un tomate

Si, solo un tomate

Las almejas de siempre, como siempre

Las almejas de siempre, como siempre


Rico de carallo logo 2014.07.24

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